← Todos los artículos

¿Vas a estudiar en Australia con tu pareja? El debate sobre los acompañantes del visado 485 que te conviene seguir

Guía de visados · 19/08/2026 · 5 min de lectura

Una joven con toga y birrete pasea de la mano de su pareja junto al agua, con el puente de Sídney al fondo.

Casi todo lo que se dice del visado Temporary Graduate (subclase 485), el que permite quedarse a trabajar en Australia después de terminar los estudios, gira en torno a una cifra: es una de las categorías que más ha crecido con el Gobierno actual. Mucho menos se habla de quién forma parte de esa cifra, y de cuántas de esas personas nunca hicieron un examen en Australia, nunca pisaron un campus australiano y nunca pasaron por ninguna valoración de sus posibilidades laborales.

Si estás en España y te planteas estudiar en Australia acompañado de tu pareja o de tus hijos, este debate te interesa: explica lo que las normas permiten hoy y hacia dónde podrían ir.

Un visado para titulados con muchos acompañantes

El 485 existe para que los titulados internacionales puedan quedarse y trabajar tras acabar sus estudios. En teoría, es el puente entre el estudio y el empleo cualificado. En la práctica, una parte grande y creciente de quienes lo tienen no son titulados, sino parejas e hijos que vinieron con ellos.

Un investigador especializado en educación superior ha señalado que aproximadamente uno de cada cinco titulares del 485 entra en esta categoría de solicitante secundario, y que la proporción se acerca a uno de cada tres entre los titulados de países como India, Nepal, Pakistán, Bután, Sri Lanka y Filipinas. Según su análisis, el patrón parece menos una casualidad que una vía buscada: traer a la familia como «dependientes», que accedan al mercado laboral desde el primer día y usar los años del visado de graduado como trampolín hacia la residencia permanente.

Estimaciones más recientes elevan todavía más esa cifra y sitúan a los solicitantes secundarios en cerca del 27 % de todos los titulares actuales, con un aumento de bastante más del 200 % de los secundarios desde 2022, por encima del crecimiento de los titulados.

Lo que puede hacer hoy tu pareja

Una pareja incluida en un 485 no es un acompañante pasivo. Con las normas actuales tiene exactamente los mismos derechos de trabajo que el titular principal: sin límite, sin requisito de área de estudio y sin prueba del mercado laboral. Y en el visado de estudiante pasa algo parecido: la pareja de un estudiante puede trabajar sin límite de horas, mientras que el propio estudiante tiene un tope de 48 horas cada quince días durante el curso.

En la práctica, una sola solicitud del visado de graduado puede meter a dos trabajadores a jornada completa en el mercado laboral australiano, y solo uno de ellos ha pasado por la formación y la selección que el visado supuestamente representa. Si lo multiplicas por los 271.000 titulares actuales del 485, la escala se entiende enseguida.

El propio Gobierno lo vende como ventaja

Esto no ocurre por descuido. La plataforma oficial Study Australia presenta la migración familiar como un argumento para elegir un centro australiano, con la idea de que la pareja y los hijos «vivan» la cultura australiana junto al estudiante. Lo que se ofrece como un plus de estilo de vida funciona, en la práctica, como un segundo canal de visados sin filtro que va enganchado al primero.

Lo que ya hizo el Reino Unido

El Reino Unido cerró este mismo resquicio para los estudiantes de grado en enero de 2024: impidió que la mayoría de los estudiantes internacionales de grado llevaran a familiares dependientes, precisamente porque esa flexibilidad se usaba como atajo y no como una forma real de mantener unida a la familia. Australia no ha hecho nada equivalente, aunque sus cifras ya superan con mucho las que motivaron la reforma británica.

Las propuestas para endurecer las reglas

Quienes piden cambios no proponen eliminar el visado de graduado, sino cerrar la puerta lateral. Estas son las ideas que se plantean, que hoy son solo propuestas:

  • Acabar con los derechos automáticos de los dependientes para los estudiantes de grado, al estilo británico, en lugar de incluir a la familia por defecto.
  • Limitar el 485 a titulados con una oferta de empleo relacionada, en lugar de la concesión casi automática actual para cualquiera menor de 35 años que termine un curso de dos años. La revisión del sistema migratorio que hizo el propio Gobierno en 2023 concluyó que más de la mitad de los titulados de grado seguían en empleos poco cualificados tres años o más después de graduarse.
  • Vincular los derechos de trabajo de los solicitantes secundarios a la categoría profesional real del titular principal, en lugar de darlos sin condiciones.

Con unas 800.000 personas en Australia entre visados de estudiante y de graduado, incluso un ajuste moderado de las reglas sobre acompañantes podría reducir de forma notable las cifras netas sin afectar a ningún estudiante o titulado genuino.

Qué significa para ti si sales desde España

Si vas a estudiar en Australia con tu pareja, hoy las normas son generosas con los acompañantes. Pero el debate está abierto, así que no des por hecho que seguirán igual durante todo tu plan. Te conviene leer también cómo afectan las nuevas reglas para dependientes a estudiantes y familias y qué deben saber los estudiantes que quieren llevar a su familia. Y si lo que buscas es trabajar directamente con una empresa que patrocine tu visado, echa un vistazo a las ofertas con patrocinio de visado.

Lo esencial en pocas palabras

  • Cerca de uno de cada cinco titulares del 485 es un familiar acompañante.
  • Hoy, la pareja de un titular del 485 tiene los mismos derechos de trabajo que el titular.
  • El Reino Unido limitó a los dependientes de estudiantes de grado en enero de 2024; Australia no lo ha hecho.
  • Los cambios que se plantean son propuestas, no normas en vigor.

#visado 485 #australia #estudiar en australia #pareja #familiares #visado de estudiante

Sigue leyendo

Todos los artículos