Más o menos migrantes no es la cuestión: qué perfiles necesita Australia y qué significa para ti
Actualidad · 20/08/2026 · 5 min de lectura

Cada pocos meses, el debate migratorio en Australia vuelve a girar alrededor de una sola cifra. ¿Debería la migración neta situarse en 245.000 personas? ¿Debería el cupo permanente bajar a 130.000, como propone One Nation? ¿Debería ligarse al ritmo de construcción de viviendas, como sugiere la coalición de la oposición? Las cifras cambian, pero el planteamiento siempre es el mismo: más migrantes o menos, como si ese único mando controlara lo que de verdad importa a la economía.
Si hablas con quienes dirigen empresas que dependen de la migración, el panorama es otro. La verdadera línea divisoria no es «cuántos», sino «quiénes», y más en concreto «en qué sectores».
Sectores que no funcionan sin trabajadores migrantes
El cuidado de mayores es el ejemplo más claro. La cofundadora de una empresa del sector con unos 800 empleados explica que cerca de la mitad de su plantilla trabaja con visado, y calcula que alrededor de uno de cada seis trabajadores del cuidado de mayores del país es migrante. Y la demanda solo va a crecer: Australia va camino de sumar cerca de 1,5 millones de personas mayores de 65 años al sistema de cuidados en una década, un cambio que exigirá cientos de miles de trabajadores más. Es difícil que la contratación local cubra ese hueco, porque el trabajo por turnos en cuidados es duro física y emocionalmente, y pocos trabajadores locales se apuntan.
La construcción cuenta una historia parecida. El consejero delegado de una gran constructora de viviendas señala que oficios enteros, como el enlucido (plastering) o el revoco (rendering), se han sostenido durante años gracias a comunidades migrantes concretas, que cubrieron los huecos que dejó una generación empujada hacia la universidad. Aunque este año las consultas para viviendas nuevas han caído con fuerza, él sostiene que lo que frena la oferta de vivienda no son los trabajadores migrantes, sino la falta de profesionales de oficios dispuestos a hacer ese trabajo.
Una ironía generacional
Detrás de esas palabras hay una ironía: Australia pasó una generación animando a quienes terminaban el colegio a ir a la universidad como único camino serio hacia un empleo estable, y con ello vació la cantera de los oficios, que la migración ha tenido que cubrir desde entonces. Si es así, apretar el sistema de visados sin arreglar la formación de base no soluciona nada: solo elimina el parche.
Elegir mejor, no cerrar el grifo
Curiosamente, muchas de las voces que más se oponen a un recorte a ciegas no piden fronteras abiertas, sino criterios de selección más finos. Un empresario tecnológico que llegó de niño a Melbourne desde Bielorrusia en 1989 lo plantea más como una cuestión de planificación de la plantilla del país que de inmigración: identificar los perfiles que Australia va a necesitar, como médicos, ingenieros, electricistas o científicos, y facilitar la vía precisamente a esas personas, en lugar de discutir un tope abstracto.
El fundador de una gran cadena de agencias de viajes, un sector menos expuesto que otros a la política migratoria, llega a una conclusión similar por otro camino. Ve la migración como la principal palanca de crecimiento del país, con el crecimiento de la población frenándose en todo el mundo desarrollado, y cree que el verdadero riesgo no es el número total de personas que llegan, sino si el sistema está ajustado para atraer a quienes tienen la preparación y las ganas de aportar a la economía.
Qué significa para ti si tienes un perfil con demanda
Si lees entre líneas, el patrón es claro: responsables políticos de signos muy distintos coinciden en que el sistema migratorio australiano debería funcionar más como una herramienta de captación selectiva y menos como un grifo que se abre o se cierra. Si estás en España y trabajas en el cuidado de mayores, la sanidad, los oficios de la construcción o la ingeniería, esa coincidencia es una señal a tener en cuenta. La demanda en estos sectores no va a desaparecer, sea cual sea la cifra de migración neta, y un sistema orientado a casar perfiles con necesidades tiende a favorecer a quien puede demostrar un oficio o una cualificación con demanda.
Para que eso juegue a tu favor, ten a punto lo que pide cada profesión: la evaluación de competencias (skills assessment) de tu oficio, tu título de Formación Profesional o universitario y un resultado oficial de inglés, porque el pasaporte español no sirve como prueba de inglés. Si eres enfermero o enfermera, ten en cuenta que el registro profesional en Australia (Ahpra / NMBA) y el visado son procesos separados.
Puedes ver qué perfiles buscan ahora las empresas en las ofertas de trabajo en Australia con patrocinio de visado. Y para seguir el debate, lee por qué Australia necesita más trabajadores, no menos y qué es la migración neta (NOM) que tanto se discute.
La cifra por la que todos discuten puede acabar importando mucho menos que la casilla que tú puedas marcar.
Lo esencial en pocas palabras
- El debate se centra en cuántos migrantes, pero las empresas hablan de qué perfiles faltan.
- Cerca de uno de cada seis trabajadores del cuidado de mayores en Australia es migrante.
- Oficios como el enlucido llevan años sostenidos por trabajadores migrantes.
- Voces de signo distinto piden un sistema más selectivo, no un recorte a ciegas.
- Si tienes un oficio o una cualificación con demanda, prepara tu evaluación de competencias y tu examen de inglés.
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